Pausa y Transición

Hace unos 3 meses leía las noticias sobre un virus extraño y ajeno a mi entorno, astrológicamente no había imaginado que toda la reorganización global que sugerían las energías planetarias para este año fuera ocasionada po[i un microscópico organismo.

Poco a poco la noticia sobre una posible propagación del virus en todos los continentes fue apareciendo cada día más, hasta que un día y de repente todo a mi alrededor se paralizó. Una pausa obligada fue la recomendación del gobierno.

Luego de instalar mi nueva rutina y en conversaciones con familiares y amigos esparcidos por todo el mundo, me di cuenta que hablábamos de lo mismo. Me parecía curioso y a la vez extraño que todos pasamos a formar parte de un mismo entorno. No importa en que país estemos estamos viviendo lo mismo, casi de la noche a la mañana pasamos de ser individualistas, regionales, nacionalistas a darnos cuentas que somos humanos que vivimos en este planeta y que todo esto nos está afectado por igual.

En la comunidad astrológica se esperaba con mucha expectativa el año 2020, ya que se esperaba movimientos planetarios que sugerían una reorganización global. Comenzamos el segundo trimestre del año y son muchas las cosas que han cambiado y seguirán cambiando.

Es un momento histórico en la era moderna, en donde tenemos la oportunidad de estar conscientes de la metamorfosis que está sucediendo.  Un cambio profundo se está instaurando a nivel global en todos los ámbitos, es como una película de ciencia ficción, solo en esta película somos participes así no lo queramos.

Más allá de lo que está causando el virus Covid 19, pienso que lo más importante son las consecuencias de esta pandemia, y es precisamente lo que en astrología se veía venir. La crisis del virus pasará, lo que salga de esto es lo que va a prevalecer y para lo que debemos estar preparados.

Las transformaciones implican dejar ir lo que ya no funciona o no es útil para darle paso a algo nuevo. Es la muerte y el nacimiento, es en la transición entre estas dos etapas lo más difícil y tortuoso, pero un camino obligatorio a transitar.

Estamos todos en ese camino obligado, lo mejor que podemos hacer es seguir hacia adelante y dejar ir lo que haya que soltar, abrirse a lo nuevo y recordar que esto es una transición.

Todos hemos vivido momentos de transición en otro contexto, tal vez por menos tiempo o con menos intensidad. Un cambio de trabajo, migrar a otro país, casarse, ser padre/madre por primera vez, la muerte de un ser cercano son algunos ejemplos que transiciones que cada uno de nosotros hemos experimentado a lo largo de la vida.

Estas experiencias pueden ser de utilidad al recordar cómo lo vivimos y qué hicimos. Aunque lo de ahora no es lo mismo, pero esa experiencia individual puede darnos pistas de cómo navegar está transición colectiva.

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